Abre tus alas

Gota de lluvia

sobre el árbol caído,

toda una tormenta

a tu alrededor.

Todo derrumbado

tu mundo destrozado,

ya no hay esperanzas,

la suerte te ha olvidado.

Te entiendo pequeña gota,

del elemento que dan vida,

sé que es irónico

pero quiero contarte algo.

Tal vez el sol no sale más,

tal vez las aves no cantan,

pero ahora traigo la luz

que a un nuevo camino te guiará.

Toma el destello que te ofrezco,

traza tu propio camino,

no te dejes vencer,

aún el sol brilla en otro lugar.

No llores más,

no sufras ya,

que si llegas a caer

yo te ayudaré.

Levanta tu mirada

a donde la luz del sol estaba,

le prometo a tus ojos

que algún día regresará.

A pesar de la penumbra

y la obscuridad que te cubre,

he encontrado tu belleza

distinta y sin igual.

El negro que ante mis ojos

se vuelve el más bello blanco,

donde los cuervos 

se vuelven aves blancas.

Si, lo he logrado,

entender la oscuridad, 

pues sé por lo que pasas

y lo acepto totalmente.

Te estrecho mi mano

ser de luz,

con la más bella mirada

que jamás haya visto.

No llores más,

no sufras ya,

que la primavera

cercana está.

La flor de tu corazón

renacerá una vez más,

las cadenas que te han puesto

para siempre romperán.

Abre tus alas

emprende el vuelo

sólo me queda decir

que creo en ti.

—Ghibek Peláez.